Recertificados por el INVIMA para producir aire medicinal

La institución se consolida como una de las pocas entidades de salud de la región Surcolombiana con capacidad certificada para producir gas medicinal, esencial en procedimientos quirúrgicos, ventilación mecánica y servicios críticos.

La institución en su sede Centro de Neiva recibió la recertificación en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para la producción de aire medicinal, un reconocimiento que ratifica el cumplimiento de rigurosos requisitos técnicos, de infraestructura, control de procesos y talento humano para garantizar la calidad y seguridad de este producto utilizado directamente en la atención de pacientes.

El aire medicinal es un gas de uso clínico producido bajo condiciones controladas y destinado a aplicaciones como la ventilación mecánica, procedimientos quirúrgicos y otros procesos asistenciales que requieren un suministro seguro y confiable. Su calidad es crítica: cualquier falla en su producción, almacenamiento o distribución puede comprometer la seguridad de la atención.

“En Clínica Medilaser somos líderes en altos estándares de calidad y seguridad del paciente. Esta recertificación garantiza seguridad y calidad en la atención, tanto en procedimientos quirúrgicos como en ventilación mecánica, entre otros servicios que ofrecemos para brindar a nuestro territorio la mejor calidad”, explicó Henry Federico Vargas Polanía, director de Calidad de la sede Centro.
Impacto
La recertificación del INVIMA no se obtiene únicamente por contar con una planta o equipos especializados. Detrás de este reconocimiento existe un sistema permanente de vigilancia, control y verificación.


Para cumplir con los estándares exigidos, Clínica Medilaser debe mantener una infraestructura adecuada, procesos fortalecidos y un equipo humano capacitado para ejecutar controles diarios, semanales, mensuales y trimestrales sobre los diferentes componentes relacionados con la producción de aire medicinal.

Actualmente, la producción de aire medicinal se desarrolla en la sede Centro y la sede Abner Lozano, mientras la institución proyecta su implementación en la sede Myriam Parra.
La capacidad de producir y controlar internamente un gas medicinal de estas características fortalece la autonomía operativa de la institución y contribuye a garantizar la continuidad de servicios de alta complejidad.
